Hay veces que imagino personas, lugares, hechos e historias, pero no encuentro palabras suficientes ni adecuadas para escribir un artículo ni para hilvanar una novela con ellos. No quiero olvidarlos, pues, al fin y al cabo, son como hijos míos, productos de mi imaginación y de mis delirios, y me sentiría mal si los dejara arrinconados en una cajón o en la hoja cuadriculada de un cuaderno…
Por eso, aquí y ahora, he decidido cederle todos los “derechos de autor” de mis personajes a aquél que esté dispuesto a darles una vida y un escenario en el que actuar. Se aceptan subastas XD.
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Hijo del Hielo y del Fuego, el Niño de Cristal que cayó del Cielo
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Éste es uno de mis niños predilectos, el hijo del Cielo, Dickens, que nació una tarde lluviosa de otoño de hace ya casi tres años. Su madre era un Ángel Caído, y su padre un joven mago oscuro con un altísimo conocimiento de la magia negra y de la nigromancia.
A continuación ofrezco a los lectores y a los interesados en la subasta una escena en la que aparece nuestro personaje, un Niño de Cristal*. La verdad, nunca supe qué hacer con esta escena.
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[... Edward escrutó atentamente la vasta llanura que se extendía frente a él, entornando los ojos y sintiendo el peso de la espada colgada del cinto contra la pierna derecha. El Sol comenzaba a descender y se había ocultado tras las nubes, de color gris plomizo, que seguramente no tardarían en desgargar toda aquella agua que las henchía. Soplaba el gélido viento del Norte, que traía consigo las tormentas y los hielos, y el chico se sentía sin fuerzas y con los músculos entumecidos.
Y entonces lo vio.
Estaba allí, en primera fila, con su indescriptible belleza de ángel, sosteniendo entre sus blancas manos la cruz de una espada que le venía demasiado grande, cuyo filo refulgía en color carmesí ante la luz de plata de los rayos y los fogonazos de los relámpagos. Sus cabellos rubios, casi albinos, ondeaban mecidos por el frío viento que recorría la llanura y se arremolinaba en torno a las túnicas y a las capas de los presentes; sus ojos azules, del color del hielo de los glaciares, grandes y fieros, brillaban ausentes.
Portaba con honor el maravilloso arco de tejo de su padre, pero que tan inútil resultaba en aquel momento y en aquella batalla. Soltó una carcajada cuando su oponente desvió la mirada, acongojado, y sus labios entreabiertos descubrieron un par de colmillos relucientes y afilados como puñales, que destilaban un líquido transparente y mortal, del cual dos gotas serían suficientes para matar a una docena de hombres robustos y bien formados. Ondeaba tras él una capa oscura y raída, manchada de sangre y cubierta de lamparones blanquecinos y polvo.
Cuando cayó la primera gota de agua, el cielo se iluminó, recorriendo la bóveda celeste un rayo que pareció sacudir por completo los cimientos de la Tierra, al tiempo que un intenso color granate, un color que a Edward le recordó al color de la sangre coagulada, se extendía por las nubes, tiñendo el firmamento. Apareció el Astro Rey entre las nubes anaranjadas y rojizas, y sus ardientes rayos iluminaron la tierra yerma del campo de batalla, quemando el suelo y haciendo estallar en llamas las armas de asedio y a unos cuantos guerreros, de paso.
Asimismo apareció la Luna, desnudando su bello cuerpo de plata, despojándose de los jirones de niebla que la cubrían, y las luces de ambos astros dieron de lleno en el rostro del ángel, iluminando sus bellas facciones. Arreció la lluvia, y aumentó la magnitud de la tormente; el viento seguía soplando, insaciable, arrastrando a su paso todo aquéllo que se interponía en su camino.

En un momento de distracción, cuando la Luna y el Sol confluyeron en lo alto del cielo y la oscuridad fue casi completa y los hombres se encontraban admirando el fenómeno, cubriéndose los ojos con las manos para no ser destellados por la intensa luz, el bello ángel de la Muerte se desvaneció entre la niebla que alfombraba el suelo, y Edward no volvió a verle... ]

Notas finales:
*Niño de Cristal: una criatura de mi propia cosecha, un híbrido raro de esos que tanto me gustan a mí. Los Niños de Cristal son ángeles caídos de Cielo, con apariencia humana aunque con alas y algunos poderes sobrenaturales. Son una mezcla entre la divinidad de los ángeles, su belleza y sus delicados rasgos y la maldad de los hombres. Son crueles y asesinos, aun a pesar de su sobrehumana belleza.

Desde luego tu no te aburres.
Si no te importa me pasare por tu casa algo antes.
No lo compro, no porque no mole, que mola mucho, sino porque prefiero poner siempre en mis escritos cosas de mi propia cosecha.
Me ha encantado el toque oscuro, sangriento, fantástico y grandioso que has dado al niño de cristal, o ángel de la muerte me ha parecido leer.
Tal vez ese personaje podría ser uno de mis subordinados, como son muchos siervos de la muerte.
Mola!
Yaw!
Salud, y bienvenidos ambos al Templo:
1lisiado – Vaya, perdona que te contradiga, pero lo único que hago es algo productivo: desarrollo mi imaginación, mejoro la calidad literaria de mis escritos y encima me divierto.
Y no es asunto tuyo si me aburro o no.
The Reaper – Bueno, me alegra que te haya gustado… no me importa que no lo aceptes: de hecho, lo entiendo, a mí también me gusta crear mis propios personajes cada vez que escribo algo, y no andar escribiendo sobre las creaciones de otro.
De todas formas, tampoco pretendo “verderlos” propiamente dicho, sino ver si alguien los acepta, porque, la verdad, no sé qué hacer con ellos.
Y, finalmente, gracias por el comentario, un placer intercambiar impresiones con la Muerte.
Yaw! Un saludo.
1lisiado – Lo siento mucho, no sé qué me ha pasado al escribir el comentario. De hecho, hoy me siento mal, no sé… algo triste, sin ganas de hacer nada. Un beso, y lo siento…
Ufff que manera mas agresiva de responder, si desde luego algo alterada estas.
En casa tengo calmantes si quieres mañana te llevo uno.
Tampoco tienes que lamentar mucho de hecho en la antigua grecia los filosofos decian “La ira es la que hace hombre al hombre” pero tambien decian “El exceso suele llevar a la perdicion de los hombres” Por eso ellos practicaban el control sobre sus sentidos, la moderación.
Combinaban el ejercicio fisico y mental.
Gracias por los consejos. Te lo agradezco mucho…
Hola, Tempel Riddaren!
Interesante aportación al imaginario del Goticpagüer.
Puedes darle al personaje unas características psicológicas más o menos conflictivas, hacerle luchar contra su destino, ser víctima de sentimientos contradictorios… imagina que pierde sus poderes mágicos y necesita encontrarse a sí mismo, una vez despojado de sus capacidades. Esto le podría llevar a relacionarse de otra forma con los humanos, y por qué no, buscar aliados o partir en busca de respuestas a su situación.
Bueno, tú retoma al personaje de Dickens, que puede ser muy complejo y ameno de construir. La idea me parece lo suficientemente buena para que luches por él X-D
Namu Hachiman!
Salve, Señor de la Guerra.
Bueno, bienvenido de nuevo; muchas gracias por el comentario, y también por las sugerencias… ¡cómo se agradece que alguien se preocupe por mis bizarras creaciones! XD XD. Me has convencido definitivamente para que intente luchar por él y darle una nueva vida, la que se merece.
Me parece buena la idea de que Dickens pierda sus poderes y se convierta en un simple mortal: así puede aprender a convivir con ellos y a comprenderlos.
Dejará de ser una criatura divina hija de los ángeles para pasar a vivir en el incierto y oscuro mundo de los hombres. Esto lo hará reflexionar.
¡Un K.I.S.S!
1lisiado – Salud.
Al final sí que puedo salir esta tarde, ya que a Santander iré por la mañana.
¿A qué hora te viene bien?
Yo tengo que subir a la Carredana a por la madera para el proyecto de Tecnología, que la tengo que llevar el lunes… ¿me acompañarías?
Si tal me puedo pasar yo por tu casa, que nos queda más cerca… tú dime una hora que yo estoy allí.
Bueno, un beso.
Bueno vale pues quedamos en la puerta del colegio para subir por la carretera general a las ¿4:30?.