Aún no llovía, y lo agradeció, a pesar de que el cielo anunciaba tormenta; no había aparecido la Luna y la niebla se acumulaba a ras del suelo, extendiendo sus dedos pálidos y aferrándose a todo aquéllo que fuera medianamente sólido.
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Se encontraba sentado en su pequeño taburete de artillero, en la parte posterior del semioruga, [...]
Archivo de Mayo 2008
Boys don’t cry:
Publicado en Cuentos de Guerra, etiquetado Cuentos de Guerra el 26 Mayo 2008 | 14 Comentarios »
La Primera Cruzada (Parte V):
Publicado en Épicas Cruzadas, etiquetado Épicas Cruzadas el 18 Mayo 2008 | 12 Comentarios »
Ya recuperada de los exámenes de la semana anterior (todavía queda lo más duro: los finales), me hago un hueco entre los libros y continúo con la Primera Cruzada (tanquilos, ya queda menos para la llegada a Jerusalén, ya sé que se hace largo y tedioso, pero recuerdo que estamos hablando de un viaje de [...]
La Juglaresa:
Publicado en Rarezas medievales, etiquetado Rarezas medievales el 16 Mayo 2008 | 6 Comentarios »
Recupero hoy de mi estantería uno de mis más preciados tesoros en cuanto a libros de Literatura se refiere: el libro de séptimo de EGB de mi tía. Un completo manual que guía al lector a través de la Literatura Universal, desde las antiguas civilizaciones a lo más actual, pasando, cómo no, por la Edad [...]
Entre las ramas del sauce:
Publicado en Cosas morbosas y extrañas, etiquetado Cosas morbosas y extrañas el 8 Mayo 2008 | 8 Comentarios »
Le llevó su tiempo la ascensión, a pesar de que era un trecho muy corto y no demasiado empinado. Sin embargo, el fin de semana pasado (hoy estaban a jueves), los chavales del barrio habían hecho botellón, y aún no habían limpiado, por lo que el césped se encontraba sembrado de vidrios rotos y de [...]
I never told you what they do to guys like us in prison:
Publicado en Cosas morbosas y extrañas, etiquetado Cosas morbosas y extrañas el 6 Mayo 2008 | 6 Comentarios »
-Supongo que después de esto volverás a la cárcel…
-… Supongo-bajó la mirada avergonzado, y ella entrelazó sus manos en torno a su cintura-¿Vendrás conmigo?
-Sabes de sobra que no me van a dejar entrar-replicó-Estamos fuera del horario de visitas…
-Sólo te estoy pidiendo unas horas… una noche a lo sumo.
Ella sonrió, cínica, divertida ante la insistencia del [...]
