Creo que prometí sin éxito alguno que durante las vacaciones de Semana Santa publicaría un par de artículos que estaba preparando para trabajos de clase, sobre todo, pero el caso es que al final pasé una semana fuera y no pude hacer nada al respecto, en Tarragona (oh, Kalan, tú lo sabes bien, jaja), y bueno, aprovechando que ayer fue el Día del Libro (y San Jorge; pero el caso es que el artículo en cuestión lo publiqué el año pasado por las mismas fechas), escribo hoy sobre la ciudad de Montblanc, en la que pasé un día maravilloso.
Todas las imágenes que acompañan al artículo están tomadas allí, y son de libre uso, tanto personal como para webs (con notificación, por favor)
(Había una excursión de niños pequeños en Santa María la Mayor, copiando las marcas de cantero de las piedras de la fachada)
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(Ambas tomadas en la catedral)
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Montblanc, como ciudad medieval (pues prefiero centrarme preferiblemente en esta época) tiene su origen en 1080, bajo el nombre de Desaigües y como un pequeño núcleo de población. Finalizada la Reconquista, en 1150, es cuando adquiere definitivamente las características de la ciudad medieval.
Es Ramón Berenguer IV quien, en el año 1155, le cede a Desaiguës la primera carta de población nombrando alcalde a Pere Bereguer de Vilafranca; es entonces también cuando el nombre de la ciudad se ve modificado, pasando a ser Vila-salva, haciendo alusión a la exención de pagar censos e impuestos. Pero como Vila-salva estaba bajo la amenaza de inundaciones y en una zona baja y difícil de defender, Alfonso I ordena al alcalde el traslado de la ciudad hasta la colina del Plá de Santa Bárbara; quería una villa fuerte, situada en un punto estratégico y a medio camino entre Tarragona y Lérida.
La ciudad resultante pasa a denominarse Montblanc desde entonces, debido a la inexistencia de vegetación en la colina donde se situó. A Montblanc le fue otorgada una nueva carta de población en 1163 (la que implicó el traslado), respetándose todos los derechos y privilegios concedidos en la primera.
El castillo de la ciudad aparece documentado en 1170, aunque en la actualidad sólo se conserva el emplazamiento, en lo alto de la colina, y los contornos del mismo. Asimismo está fechada en esta época la primitiva iglesia románica de Santa María.
(El emplazamiento vacío del antiguo castillo, en la colina, detrás de la torrecilla. Vista desde el tejado de la catedral)
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Durante el siglo XII, Montblanc recibió diversos privilegios y favorea reales otorgados sobre todo para incentivar su crecimiento, aunque es un siglo después cuando la villa vive una verdadera expansión urbanística y demográfica, gracias sobre todo a exenciones, prerrogativas y concesiones de ferias y mercados. Además, ya dispone de un mercado propio. Fue centro administrativo, político-militar y religioso de un amplio territorio, convirtiéndose en una de las ciudades más importantes del sur de Cataluña. Sus habitantes se dedicaban principalmente a la agricultura, aunque abundaban los artesanos.
Es entonces, durante esta época de esplendor, cuando se inician las obras de los principales monumentos de la villa: la iglesia de Sant Miquel, los conventos de Sant Francesc (donde se sitúa la actual Oficina de Turismo), de la Serra y de la Mercè, el hospital-iglesia de Sant Bartomeu y de Santa Magdalena, además de importantes edificios civiles como el Ayuntamiento o el Palacio Real. Apareció y se pobló la judería, que con el paso del tiempo iría adquiriendo una gran importancia económica y comercial.
Pero su máximo esplendor tuvo lugar durante la primera mitad del siglo XIV, cuando se consolidó como una población con un peso político importante en los terrenos circundantes y con una dinámina socio-económica destacable, llegando a ser la séptima ciudad más renombrada de Cataluña; en ella se celebraron Cortes Generales hasta cuatro veces.
Durante este período se continuaron las obras iniciadas en el siglo anterior, y se comenzaron las más emblemáticas de la ciudad: las murallas que la rodean y la iglesia gótica de Santa María la Mayor (que hubo de dejarse inacabada debido a la crisis demográfica y económica que se produjo durante la Peste Negra).
El municipio realizó una mejora de los servicios más necesarios para la población como el cubrimiento del Riuot (torrente que funcionaba como alcantarilla principal), baños públicos, prisión, molinos, hornos…
Sin embargo, durante la segunda mitad del siglo XIV se entró en un largo período de decadencia hasta casi el siglo XVIII.
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(En una pastelería. Sííí, es tooodo de chocolate (menos las figuras, jaja))
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La tradición catalana supone que es en Montblanc donde ocurrió la leyenda de San Jorge y el dragón; existe el Portal de Sant Jordi en una de las murallas, donde el santo acabó con la vida del dragón que tenía atemorizadas a las gentes del pueblo. A modo de conmemoración, se celebra actualmente la Semana Medieval, durante la cual se lleva a cabo la representación completa de la leyenda.
Yo, por desgracia, llegué demasiado pronto y no pude verla, tan sólo los carteles. Tendría que haberme quedado un poco más.
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(Una felicitación para el Día del Libro: un San Jorge moderno, en bicicleta. ¡Leed mucho! Jaja)







Me gusta….jeje, Buen articulo.
Respecto a la alusión a mi que haces en el post…. Sí, se lo bien que te lo pasaste por ahí. Fui parte de ello,no? jajaaja
Nada… espero el próximo ya, a ver esa Sibila….
Cuidate.
P.S.- Un abrazo de los mios para tí
(Si con todo,jejeje)
Dios, Kalan, bienvenido de nuevo al Templo:
Como siempre, encantada de recibirte, y más aún de que te haya gustado, jaja. Gracias por el comentario ^^
Claro que fuiste parte del encanto de Tarragona, jaja, pero no me seas creído, que también estuve de visita en varios sitos más… ¿eh?
En cuanto a la buena Sibila, pues aquí ando, viendo documentales y leyendo libros, a ver si llega la inspiración literaria, y, sobre todo, las ganas de ponerme a escribir, que es de lo que más me falta, jaja… sí, total, es para mayo el trabajo. Hum, mierda, qué vaga soy, perdona.
Un abrazo enorme igualmente, y hasta la próxima (que espero que no tarde mucho, por otra parte n_n)
seguro que vuelves al año que viene si tienes la oportunidad, y sino, al siguiente xD
llevaba mucho tiempo sin saber de ti, espero que te vaya todo bien ^^
un abrazo!
Saludos, Ker, y bienvenida de nuevo, como siempre:
Dios, era ya demasiado tiempo sin poder leerte en algún comentario en el blog… aunque confieso que no he tenido tampoco demasiado tiempo para leer vuestros relatos
Oh, gracias por preguntar; todo me va genial, de momento, aunque tengo muchas ganas de que pasen los exámenes para poder ponerme a escribir de nuevo: ¡tengo esto demasiado abandonado! ¿Qué tal te va todo a ti?
Un abrazo igualmente, y hasta pronto.
jeje ta wapo! yo estoy en montblanc todos los años,siempre rindiendole honor a la orden del temple! soy un templario de bcn i vamos por las fiestas medievales,y montblanc es mi favorita es el aire que se respira en ese pueblo es totalmente medieval,venga un saludo!
deus lo vult!
non nobis,domine,non nobis,sed domine tuo da gloriam!
por cierto si quieres pasate por mi myspace es
http://www.myspace.com/cesammettemplar
saludos!
Vaya, saludo, César, y bienvenido al blog (mil perdones por no haber respondido antes, pero para nada me había notificado mi correo de tu comentario >.<u)
Yo es la primera vez que estoy allí, de hecho (había oído mucho hablar de la ciudad, pero nunca me la había imaginado así) Espero poder tener la suerte alguna vez de quedarme allí durante la Semana Medieval, porque creo que merece la pena
Gracias por la dirección. Procuraré visitarte.
Un saludo, y hasta pronto, Caballero Templario; Lady Nerón.
Soy Canciller de la Orden Catolica Española Templaria, estoy haciendo un estudio sobre El Temple en Catalunya, me consta que Montblanc fué Templaria, pero no se indica en ningún escrito, puedes decirme donde puedo encontrar una referencia del paso del Temple por Montblanc?
Gracias
Jaume Mestres i Capitan
NON NOBIS